Para cuando tengas sed.
“Una de las mayores ventajas de las frutas tropicales es que son muy ricas en betacarotenos, sobre todo el mango y la papaya. Estas sustancias antioxidantes protegen el organismo de los radicales libres, tan nocivos para la salud y para la belleza”, afirma Mabel Bezunartea, especialista en Nutrición. Además, como estas frutas contienen mucha agua, a veces hasta un 80 por ciento, “son la mejor fuente de líquidos para las personas a las que no les apetece nunca bebería. Pero tampoco se debe abusar: consumidas en exceso pueden causar irritaciones en el intestino, sobre todo las que contienen taninos como el caqui. Yo limitaría el consumo máximo a tres zumos y tres piezas o raciones de fruta, repartidos a lo largo del día”.