La cantidad de veces que se mastique un alimento no determina un descenso del peso, pero mejora el proceso digestivo.
LA DIETA DEL HUMOR:
Se trata de estrategias para llegar al desayuno, el almuerzo o la cena de buen talante. Quienes promueven esta dieta aseguran que el buen humor favorece el adelgazamiento.
El buen humor no adelgaza, pero mejora la estabilidad celular del organismo. Un verdadero proceso de adelgazamiento está signado por el tipo de alimentación y las combinaciones alimenticias que se realicen, junto con las elecciones que se toman respecto del modo de vida, como la decisión de realizar actividad física, por ejemplo. Y, si bien comer contento no adelgaza, hace muy bien y puede contribuir a una mejor asimilación de cualquier proceso.
LA DIETA DE LOS TÉ DE HIERBAS:
Promueven tomar té de manzanilla o de otras hierbas después de las comidas adelgaza y dicen que la inclusión de uno de estos té de hierbas luego de cada comida fuerte (desayuno, almuerzo y cena) es la clave para mantener la figura.
El té no adelgaza pero da sensación de saciedad. Además, ayuda al proceso digestivo y puede contribuir a una mayor diuresis.
LA DIETA DEL CARAMELITO:
Se trata de ingerir un caramelo ácido antes de comer, para inhibir el apetito y, de reemplazar la ansiedad de la media mañana y la media tarde, utilizando un caramelo.
Un caramelo ácido antes de comer no adelgaza y, además, aporta calorías con alto índice glucémico.