Cómo defenderse de las falsas dietas y adelgazar de verdad.
Acercarse al peso ideal es un objetivo difícil. Y, en la carrera por alcanzar esta meta, somos capaces de escuchar cualquier consejo. Sin embargo, las dietas milagro no existen y las falsas creencias abundan. Es hora de desterrarlas y de poner nuestra energía en una verdadera dieta, que adelgace sin vaciar de nutrientes y reservas al organismo.
Todas las dietas comerciales tienden a ofrecer una solución definitiva al problema del sobrepeso o la obesidad, en un tiempo fugaz y sin esfuerzos. A veces, quizás frustrados por anteriores intentos o cansados de ir a la balanza y encontrar siempre el mismo número, o uno más alto que agrave nuestra situación aún más, acudimos a las dietas más inverosímiles, sin ni si quiera darnos cuenta. Así, ilusionados por una nueva promesa, caemos en la trampa de una falsa dieta. Sin embargo, defenderse de las falsas dietas es fácil y nuestro sentido común rápidamente entenderá cómo descubrirlas. En esta nota, le ofrecemos un listado de las dietas más promocionadas y que no siempre son efectivas. Principalmente, porque prometen una figura que no siempre será posible alcanzar ni mucho menos mantener en el tiempo.
LAS DIETAS INSTANTÁNEAS:
Son aquellas que se basan en la casi instantaneidad, que prometen adelgazar más de un kilo por día o que aseguran que en una semana es posible alcanzar el peso ideal. En realidad, se trata sólo de un argumento para jugar con nuestra ansiedad.
El tiempo es lo que menos debe juzgarse, a la hora de elegir una dieta. Si la dieta es efectiva y saludable, logrará la figura deseada tarde o temprano… siempre que no quiebre sus reglas.
LAS DIETAS DE UN ALIMENTO:
Aseguran que ingerir sólo un alimento al día, en cualquier cantidad y a cualquier hora del día es la clave para bajar de peso. Las más populares utilizan la uva, la manzana, los espárragos, la papa, los fideos o el arroz como único nutriente.
Las monodietas hacen mal. Consumir sólo un alimento durante una semana no es una elección saludable y puede producir trastornos digestivos y meta-bólicos. Sin embargo, no confunda las monodietas con las propuestas desintoxicantes (no adelgazantes) que sugieren la ingesta mayoritaria de una fruta o verdura durante uno o dos días. Realizar una monodieta quizás adelgace, pero no son nutricionalmente aptas.