Alivia el estreñimiento y las úlceras, y protege la flora intestinal.
El plátano es una fruta deliciosa y con muchas ventajas: es fácil de pelar, está repleto de vitaminas (A, C y ácido fólico) y minerales (potasio, magnesio, fósforo y calcio), y tiene un aporte energético considerable. A todas estas propiedades hay que sumar una nueva virtud: es un alimento ideal para aliviar los problemas de estómago. En contra de la opinión popular, es muy fácil de digerir gracias a su alto contenido en hidratos de carbonos complejos, más beneficiosos que los simples porque el organismo los absorbe más lentamente. Además, integra elementos protectores como la leucocianidina, un flavonoide que alivia los síntomas producidos por las úlceras al actuar como antiinflamatorio, según datos del Departamento de Fisiología y Nutrición de la Universidad de Navarra. Posee gran cantidad de fibra, que garantiza un correcto tránsito intestinal, así como compuestos que sirven de alimento a los microorganismos, lo que favorece el desarrollo de la flora intestinal y la prevención de dolencias asociadas a su deterioro.
► Te interesa. Todos los plátanos tienen un aporte nutricional similar, pero el plátano de Canarias suele ser más sabroso y dulce.
¿Cuándo tomarlo?
Para poder aprovechar todas las propiedades beneficiosas del plátano, debes consumirlo en su punto justo de maduración: es el momento en que tiene mejor sabor (es más dulces) y cuando aporta todas sus virtudes digestivas. Por el contrario, si lo tomas verde, el almidón que contiene, lejos de ayudar a la digestión, la dificulta notablemente. Si quieres acelerar su proceso de maduración, envuélvelo en un periódico y colócalo al sol.
El plátano maduro no es difícil de digerir y tiene mucha fibra.