Sandía: la fruta que depura.
También es mejor tomar la sandía entre horas. En el mercado puedes encontrar varios tipos con distintos tamaños: redondas, ovoides o alargadas. Su peso varía según el origen; por ejemplo, una sandía española producida en Valencia, Almería, Alicante o Murcia suele pesar 3-5 kilos. Cuenta con un alto contenido en agua, potasio, ácido fólico, y pocas calorías. Contiene vitaminas A, Bj, B2 y C, hidratos de carbono y minerales (calcio, fósforo, hierro, magnesio, azufre y silicio). Su jugo es mineralizante y depurativo.
Hay que consumir la sandía lo más rápido posible, pues abierta se estropea fácilmente. Sin embargo, “el melón aguanta unos días a temperatura ambiente y una o dos semanas en el frigorífico. Se podría congelar, pues no pierde sus propiedades, pero sí su apetecible aspecto. En general, es mejor cortar la fruta y comerla directamente antes de someterla a otros procesos (como batirla), para evitar la pérdida de sus vitaminas, sobre todo la C”, asegura la experta. Si el melón o la sandía están abiertos, es mejor envolverlos con papel de aluminio y meterlos en el frigorífico; nunca los dejes abiertos al calor.
Para diabéticos, obesos…
La sandía y el melón son frutas perfectas para seguir una dieta de adelgazamiento, ya que su principal componente es el agua. Además con el melón puedes hacer una de las dietas de limpieza más tradicionales del verano: un ayuno de dos días sólo a base de melón. “Las frutas no deben restringirse en casi ninguna enfermedad, incluso en casos de diabetes son recomendables, dado el contenido en fructosa de lenta asi milación. La sandía, por su alto contenido en agua y bajo en azúcar y calorías, está aconsejada en las dietas de obesos, hipertensos, afectados por gota… Además, el exceso de agua de estas frutas estimula la función de los ríñones. El melón es ideal para quienes padecen hipertensión gracias a su aporte en potasio y su bajo nivel en sodio y grasa. Contiene fibra para prevenir el cáncer de colon, es laxante, su vitamina C es una barrera antiinfecciones, favorece el flujo sanguíneo y es un antioxidante que previene el envejecimiento gracias al caroteno”, asegura la experta Estrella Ruiz.

Crema de sandía helada:
► Ingredientes (4 raciones): Dos tazas de sandía, dos tazas de zumo de naranja, una cucharada de zumo de naranja concentrado, tiras de cascara de naranja u hojas de menta para adornar.
► Modo de preparación: Pon la sandía, el zumo y el concentrado en la batidora hasta que quede suave. Vuélvelo a batir unos instantes antes de servir y viértelo en copas frías adornadas con la cascara de naranja o con la menta. Esta crema la puedes tomar como aperitivo o postre.