Aceite de oliva: ¿una solución a la diabetes?
Las ventajas del ácido lino-leico (presente en el aceite de oliva) no se agotan en sus propiedades cardiosaludables. Un estudio de la Universidad de Purdue (EE.UU.) ha descubierto que la ingestión de esta grasa contribuye a reducir los niveles de azúcar en las personas que padecen diabetes tipo 2, cuando se combina con ejercicio físico y una dieta adecuada.
El trabajo demuestra que los diabéticos que consumieron 6 gramos diarios de ácido lino-leico disminuyeron sus niveles de azúcar hasta un 3 por ciento.