Hidratos de carbono.
LA MEJOR ENERGÍA.
Son imprescindibles para aportar energía y tienen que representar dos tercios de las calorías consumidas. Y no producen sobrepeso: su aporte de grasa es mínimo. Hay varios tipos: los que liberan energía rápidamente y los que la liberan más lentamente. Los primeros provocan un rápido aumento de azúcar en la sangre (si no es requerida por el organismo, se almacena como grasa). Los complejos reducen el riesgo de diabetes al evitar las variaciones súbitas de glucosa.
Se encuentran en: los simples, en los azúcares; los complejos, en cereales integrales, legumbres, verduras…