Plátano y yogur: abusade de la fibra.

Es una dieta con aporte de hidratos de carbono fundamentalmente, una pequeña proporción proteica. Se puede decir que es muy completa en cuanto al aporte de micronutrien-tes. Es una dieta monótona, pero, de las tres, es la que se podría seguir durante un espacio mayor de tiempo por ser la más equilibrada.

Qué nos aporta.
El plátano es una fruta muy equilibrada, con un elevado contenido en vitaminas A, B (incluido el ácido fólico), C y E, ácido salicílico y minerales (magnesio, fósforo, hierro, calcio, flúor, níquel, yodo, zinc, cobre, manganeso, cromo, selenio y, sobre todo, potasio), además de una pequeña cantidad de proteínas. Y es dé muy fácil digestión. Tiene unas 85 calorías por 100 gr., agua (75 por ciento), hidratos de carbono (20 por ciento), proteínas (1,1 por ciento) y grasa (0,2 por ciento). Por su composición, es un alimento que proporciona una gran energía, indicado en los cansancios psíquicos y físicos.
Por su bajo contenido en sodio, lo pueden tomar todas las personas que tengan restringido este mineral. Por su contenido en potasio, los pacientes cardiacos se pueden beneficiar de sus propiedades.
Los plátanos suministran tanta fibra como el pan integral, con la diferencia de que su fibra es soluble, por lo que ayudan a bajar los niveles de colesterol, como demuestra el Dr. Ancel Keys, de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos). Además, favorecen la evacuación intestinal y mejoran las gastritis y úlceras.

En qué consiste.
Permite cinco unidades al día, suplementadas por yogur, leche desnatada, queso fresco o verduras en ensalada. El glúcido es aportado por el plátano, lo que hace quedar saciado muy fácilmente.

Para quién:
Es muy completa. No deben realizarla aquellas personas que padezcan cefaleas de repetición. Está especialmente indicada en personas con tendencia depresiva, ya que ayuda a mantener estables los niveles de serotonina.

Esta es la dieta:
Desayuno: un plátano mediano y un yogur natural desnata-do sin azúcar. Una infusión, café o té.
Media mañana: un plátano. Comida: un plátano, un yogur semidesnatado, una infusión, té o café.
Media tarde: un plátano.
Cena: un plátano, un yogur desnatado, infusión relajante de azahar, tila o manzanilla.