Verde o negro. ¿Cuál tomar?

Las investigaciones científicas señalan al té verde oriental (Camellia sinensis) como la variedad con propiedades anticancerígenas específicas. Según un estudio realizado en el Instituto Nacional de Genética de Japón, en pruebas de laboratorio, el tanino del té verde japonés es el antimutágeno más eficaz y, en consecuencia, un antagonista del cáncer. Sin embargo, los resultados obtenidos no se han repetido en estudios de población. Recientemente, un estudio del Laboratorio de Investigación sobre Angiogénesis, del Centro de Biología Tumoral y Microbiología en el Instituto Karolinska, de Estocolmo (Suecia), ha confirmado la capacidad del té, especialmente el verde, para inhibir el crecimiento de determinados tipos de tumores en animales. Uno de los componentes de esta hierba, la epigalocatequina-3-galata (EGCG), previene el crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos que alimentan los tumores a través del proceso de angiogénesis. Sin embargo, otros estudios afirman que las variedades negras son igualmente efectivas, ya que provienen de la misma planta, la Camellia sinensis. Lo que aún queda por determinar es la cantidad adecuada de infusión que debemos ingerir para obtener los beneficios señalados.