Ola de calor.

La menopausia no es una enfermedad, sino un proceso natural, y algunas de las molestias físicas más comunes durante esta etapa se deben a efectos secundarios de medicamentos inadecuados o a la actitud que generalmente se toma frente a este momento. Sepa cómo combatir esos trastornos modificando su percepción de la madurez y utilizando productos naturales económicos y muy efectivos.

En esta cultura tan dominada por el hombre, la mujer le teme al momento de la menopausia porque tiene miedo de dejar de ser necesitada y deseada, miedo a envejecer y a «no servir más».
Sin embargo, tradicionalmente, la mujer suele llegar a su mayoría de edad cuando su función biológica de tener hijos se acaba y entra en la etapa de la madurez, de la comprensión, de la prudencia, coronada por toda la experiencia de haber vivido y, en el caso en que haya sido madre, por haber dado vida.

La sabia naturaleza.
Gozar de la vida es también envejecer. Si bien es cierto que, a medida que sobreviene la madurez, van disminuyendo ciertas posibilidades que había en la juventud, también lo es que en esta etapa van surgiendo valores que una persona joven no alcanza ni siquiera a vislumbrar. Se puede ser vital hasta el fin de la efímera vida física y además se puede ver con mayor claridad cada día que pasa. Por eso, el mejor camino para fortalecerse a medida que pasan los años, en vez de ir debilitándose, es saber ganar autoestima y comprensión de la vida.

Malestares físicos.
Algunas molestias físicas típicas de la menopausia son en realidad efectos secundarios de ciertos medicamentos químicos inadecuados, y también una consecuencia de la actitud hacia la mujer en climaterio, que es tratada como si fuera una enferma.
Sin embargo, la naturaleza es diversa. Hay mujeres que pasan la menopausia sin malestares corporales, mientras otras sufren diversos malestares físicos y psíquicos. Para estas últimas, van algunos remedios totalmente naturales que les ayudarán a anular o mitigar las molestias, extraídos de El libro de los remedios naturales para la mujer, de Diane Stein, Ed. Robin Book.

Hierbas.

La hierba china dong-quai es muy efectiva para tratar los síntomas de la menopausia, entre ellos los calores. Se puede tomar en extracto: unas gotas bajo la lengua detienen el ataque de calor, aportan energía, bajan la presión alta, son levemente laxantes y regulan la menstruación muy abundante y la sequedad vaginal. También se puede tomar en tabletas, con las que se pueden preparar ricas tisanas. Pero esta hierba puede provocar nerviosismo en algunas mujeres. En ese caso, se reemplaza por cimífuga, que también baja la presión alta y es beneficiosa para la hipoglucemia (falta de glucosa en la sangre), que suele agravarse durante la menopausia.
Otras hierbas para tratar las molestias de la menopausia son: angélica (para la producción de estrógeno), raíz de proboscídea falsa (producción de estrógeno), raíz de regaliz (también para producir estrógenos, pero hay que te ner en cuenta que sube la presión), zarzaparrilla (precursora de la progesterona, muy beneficiosa para muchas mujeres), pie de león (alivia los primeros síntomas de la menopausia), ortiga (sobre todo tomada con alfalfa, alivia las hemorragias y aporta vitamina K), pasionaria (calma la mente y el cuerpo, mitiga la depresión y la migraña), paphiopedíllum (contra la ansiedad y el insomnio), vitex agnus-castus, avena, mitchella repens, damiana, muérdago, gotu kola, raíz de diente de león, consuelda mayor y salvia.