HERPES ZOSTER
Erupción cutánea en las regiones terminales de los nervios sensitivos, debida a un virus filtrante.
Se manifiesta a veces en el curso de una neumonía, de una uremia o de una intoxicación, pero hay otras manifestaciones, llamadas reflejas, que pueden corresponder a lesiones (afecciones renales, hepáticas). En general, este virus perjudica especialmente a los diabéticos y los reumáticos.
La enfermedad abarca varias fases:
— Incubación (alrededor de una semana).
— Aparición de síntomas (escalofríos, fiebre discreta, falta de apetito, dolores con sensación de quemadura o de tipo neurálgico).
— Erupción (5 ó 6 días más tarde) con pequeñas vesículas que se desecan con rapidez.
— Curación, con regresión de los dolores y desaparición de los elementos de la erupción cutánea (localizada, rara vez generali
zada). En conjunto, la enfermedad dura de 2 a 3 semanas.
Tratamientos
El herpes zóster es en cierto modo contagioso, por lo que nadie debe dormir con el enfermo y conviene desinfectarse las manos después de las curas.
— Está aconsejado el reposo, pero no es obligatorio.
— Las aplicaciones de talco, polvos de arcilla verde y óxido de cinc, así como las de éter pícrico o vinagre de cidra, evitan las comezones.
— Es aconsejable vendar el cuerpo, ya que impide que el enfermo se rasque.
— Sedantes y analgésicos (por vía bucal y rectal) calmarán al enfermo, a menudo inquieto e insomne.
— Las compresas de arcilla verde sobre los granos suelen ser eficaces.
— La acupuntura y la homeopatía dan buenos resultados.
