OJO DE GALLO
Pequeña excrecencia córnea de la epidermis que se hunde en la dermis por la raíz y tiene como sede las falanges del pie. Los ojos de gallo son producidos por roces con los pliegues de las medias o los calcetines y, sobre todo, por el calzado demasiado estrecho. Estos roces provocan una abundancia exagerada de queratina que da lugar a una callosidad.
Indoloros al principio, los ojos de gallo se hacen mas dolorosos a medida que se desarrollan.
Tratamientos
Se trata de recetas y no de remedios.
— Hojas de hiedra (Hederá helix). Se deja en maceración, durante cinco días, una hoja de hiedra en vinagre de alcohol.
Seguidamente, se fija sobre el ojo de gallo la hoja o el pedazo de hoja y se conserva el vendaje durante tres días. Se toma entonces un baño caliente y con toda facilidad se desprenderá la parte córnea. Si la raíz del ojo de gallo no desaparece, se repite toda la operación.
— Hojas de sauce. Se encuentran en las farmacias emplastos de hojas de sauce. Su aplicación destruye los ojos de gallo en tres días.
— Nunca se debe utilizar una hoja de afeitar; sólo los especialistas saben extraer un ojo de gallo por medio de ablación.
— Yesca. Para evitar el roce doloroso al andar, se coloca sobre el ojo de gallo un redondel de yesca perforado en el centro y sujetado con ayuda de esparadrapo.
