RESFRIADO
Los resfriados son debidos a unos virus que todavía no se han podido aislar. Comienzan a menudo por una irritación de la garganta que va seguida de lagrimeo, estornudos, abundante secreción nasal y obstrucción de la nariz. Acompañados por astenia, escalofríos, cefaleas, fiebre, anorexia y a veces trastornos intestinales, estos resfriados pueden convertirse en bronquitis, otitis o anginas, o bien presentar formas rinofaríngeas muy parecidas a las anginas.
Hay que distinguir este tipo de resfriado de:
— De las diferentes corizas espasmódicas como la fiebre del heno.
— La gripe: son muchos quienes los confunden ya que padecen dolor de cabeza y tienen una fiebre de 38° a 38,5°. En periodos de epidemia gripal, resulta muy difícil establecer un diagnóstico diferencial.
Tratamientos preventivos
— Si es usted propenso a los resfriados, procure evitar el contagio. Aléjese de los que estornudan, ya que proyectan no sólo su virus filtrante sino también sus propias toxinas.
— Prepare su organismo para la lucha contra los microbios, aportándole una ración cotidiana de vitamina C (limón, pomelo, naranja con su corteza, grosella negra, perejil), de vitamina B (levadura, setas, yema de huevo, jalea real, hígado, chocolate) y de calcio (quesos, yogures).
— Procure airearse y oxigenarse (sesiones de oxigenación). Haga ejercicios respiratorios y, si practica un trabajo sedentario, luche contra la pereza que éste le raporta, haciendo gimnasia, deporte o yoga.
— No caliente su apartamento por encima de los 20° y conserve su humedad normal (saturadores, recipientes con agua).
Tratamientos curativos
A partir de los primeros síntomas:
— Aspire por la nariz, agua arcillosa, o bien unas gotas de limón diluido en agua.
— Tome un baño de pies, caliente (43°, con o sin harina de mostaza), o bien un baño de brazos hasta los codos (40°).
— Unte, sin frotar, omoplatos y pecho con esencia de trementina.
Si el resfriado está totalmente declarado, cuídelo aplicando los tratamientos precedentes, y adopte, además, las medidas siguientes:
— Quédese en cama si tiene fiebre y procure, en todos los casos, mantener el cuerpo bien abrigado, en especial el vientre y los pies.
— Varias veces, durante el día, aspire con fuerza un pañuelo impregnado en esencia de eucalipto, pino, hisopo, lavanda o romero;
— Haga inhalaciones descongestionantes de eucalipto, tomillo, romero o salvia.
— Si tiene la nariz obstruida, puede apoyar las púas de un tenedor alrededor de sus arcos ciliares, no muy cerca de la nariz, haciéndolo girar a derecha e izquierda (no debe hacerse daño, pero conviene que la piel quede marcada).
— Si le gusta el ajo, no se prive de él, pues contiene antibióticos naturales.
— Coma naranjas en cantidad, ya que contienen un bactericida natural.
— Beba, dos veces al día, el zumo de un limón, caliente y edulcorado con miel, al que agregará un pellizco de canela en polvo.
