Marzo 13, 2009

ESTRAGÓN

ESTRAGÓN
Las hojas del estragón se consumen en ensalada y sirve para preparar varios condimentos. El estragón ejerce un efecto estimulante para la digestión, sin producir irritación alguna. Se recomienda si ingestión a los dispépticos y a las personas sujetas aun régimen «sir sal.»
La infusión de estragón se prepara con una cucharadita colmada de planta seca por taza, que se dejará reposar 10 minutos.
Indicaciones: digestiones pesadas, dispepsias.
Dosis: infusión, una taza después de las comidas para favorecer la digestión.

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Octubre 27, 2008

Plantas Medicinales de Vitamínicos y Vulnerarias

Vitamínicos

Son los que contienen los principios activos llamados vitaminas, necesarios para el normal desarrollo y funcionamiento de nuestro organismo. Se hallan en el tomate, zanahoria, limón, naranja, tamarindo, agracejo, fresas, granada, sandía, manzana, uva, pera, pomelo, pina, melocotón y en todas las verduras que se comen crudas.

Vulnerarias

Son aquellas que tienen la propiedad de favorecer la cicatrización de las heridas y llagas. Entre las plantas eficaces están la cinoglosa, escabiosa, olivarda, salvia y tilo.

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Octubre 20, 2008

Plantas Medicinales Odontálficos, Pectorales y Refrescantes

Odontálficos

Son los que sirven para aliviar el dolor de muelas y dientes. Las plantas empleadas son el orégano, la esencia de clavo y la esencia de tomillo.

Pectorales

Son aquellos que sirven para combatir las enfermedades y las inflamaciones de las vías respiratorias, bronquitis, asma, pulmonía, bronconeumonía, laringitis y todas las afecciones de tipo respiratorio. Entre las plantas eficaces se encuentra el altramuz, doradilla, higuera, lechuga, primavera, violeta, zaragatona, amapola, ciprés, drosera, estramonio, gordolobo, grindelia, hipecacuana, liquen de Islandia, llantén mayor, pulmonaria, regaliz, romero, saúco, tilo, abeto y pino.

Refrescantes

Son los que disminuyen el calor en el cuerpo y calman la sed. Se emplean generalmente todos los frutos que contienen principios activos acídulos, como el limón, naranja, agracejo, pomelo, pina, tamarindo, y las plantas como la acetosella y el cáñamo.

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Octubre 13, 2008

PLANTAS MEDICINALES EFECTOS TERAPÉUTICOS

Balsámicos

Son los que estimulan las funciones digestivas y pectorales. Las plantas que tienen estas propiedades son el abeto, amapola, eucalipto e hisopo.

Báquicos

Son aquellos que se utilizan para combatir la tos. Entre las plantas que tienen estos principios activos figuran la consuelda, abeto, liquen de Islandia y orégano.

Cardiotónicos

Son los que fortalecen, estimulan, tonifican y regulan la función del corazón. Entre las plantas que contienen estos principios activos se encuentran el adonis, alhelí amarillo, hepática blanca, lechuga, lirio de los valles, marrubio blanco, digital, espino albar y muérdago.

Carminativos

Son aquellos que estimulan y excitan las evacuaciones y expulsión de los gases intestinales, de modo que sin ser purgantes limpian los intestinos y renuevan la función de los mismos. Las plantas que se usan para estos fines son: la ajedrea, alcaravea, cilantro, comino, haya, laurel, ajenjo, anís, centaurea menor, frángula, hinojo, manzanilla, mejorana, mirtilo, naranja y poleo.

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Septiembre 10, 2008

Plantas medicinales. Efectos antiafrodisíacos, antibióticos y antidiabéticos

Antiafrodisíacos

Son aquellos que deprimen o debilitan el instinto sexual. Son lo contrario de los afrodisiacos. Entre las plantas más usadas están el nenúfar amarillo y el sauce.

Antibióticos

Son los que destruyen y se oponen a la proliferación de algunos tipos de microorganismos. Entre las plantas que contienen estos principios activos está el moho de algunos frutos como la naranja y el limón.

Antidiabéticos

Son aquellos que estimulan la función del páncreas y la secreción de insulina, actuando de una manera eficaz contra el exceso de glucosa (azúcar) en la sangre. Entre las plantas que tienen estas propiedades están las judías, alcachofera, alholva, mirtilo, nogal, salvia y cebolla.

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Plantas medicinales. Efectos analépticos, analgésicos y anestésicos

Analépticos

Son los que actúan como reconstituyentes y reconfortantes del organismo, reparan las fuerzas y estimulan sus funciones en el periodo de convalecencia de una enfermedad. Se hallan en las plantas alimenticias como la patata, tapioca, avena, maicena, trigo, arroz y plátano; en los frutos secos como almendras, avellanas, nueces, dátiles e higos, y también contienen estos principios activos la acedera, cálamo aromático, castaño de indias, fucus y liquen de Islandia y todos los frutos con riqueza vitamínica. (Ver vitamínicos).

Analgésicos

Son aquellos que alivian o suprimen la sensibilidad al dolor. Las plantas que contienen estos principios activos son la belladona y la coca del Perú.

Anestésicos

Son los que suprimen temporalmente, total o parcialmente la sensibilidad al dolor, pues actúan sobre nuestro sistema nervioso. Entre las plantas que tienen estas propiedades se encuentran la coca del Perú y la belladona, son muy similares a los analgésicos.

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Febrero 3, 2008

INFUSIÓN

INFUSIÓN

Es, a la vez, el nombre del método de preparación y del producto obtenido.
En el primer sentido, es un procedimiento de extracción de los principios esenciales de una planta, que consiste en someter unos minutos una o varias plantas a la acción del agua en ebullición (de cinco a quince minutos), con lo que se aprovechan los principios solubles que contiene el vegetal.
No se trata de cocer las plantas (decocción), sino de sumergirlas en agua hirviendo y fuera del fuego. El té es una infusión.
Sin embargo, ciertas recetas recomiendan dar un rápido hervor a las plantas (unos segundos) y dejar seguidamente en infusión.

Las infusiones no deben conservarse más de 24 horas, sobre todo en verano, pues se alteran con rapidez.
Generalmente, la infusión es bebida, pero también es corriente que sirva para uso externo (lociones, lavajes, compresas, etc.) o que forme parte de la composición de una cataplasma o de una pomada.
A titulo de ejemplo sépase que la infusión de menta alivia en caso de calambres o de cólico. Para obtenerla, hiérvase un litro de agua que se verterá, todavía hirviente, sobre 10 a 20 grs de hojas de menta en una tetera o un simple cazo. Se deja en infusión, se filtra y se bebe. Las infusiones más corrientes se venden en paquetes o en bolsas individuales para una o dos tazas, como el té. Son la tila, la menta, la hierba Luisa, la camomila y otras, y también mezclas de las mismas, como la tila-menta.

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Enero 17, 2008

COL

COL

¿Por qué la col? Todas las plantas poseen cualidades bienhechoras, preventivas o curativas, pero la naturaleza ha dotado a algunas de ellas de poderes más amplios. Tal es el caso de la col. Las abejas no se equivocan al visitarla con preferencia a otras plantas del huerto, y su miel es entonces untuosa, dulce y cremosa.
Desde la antigüedad, esta planta ha sido considerada como uno de los mejores remedios. Los griegos consideraban que debía su origen al sudor frío de Júpiter, Catón la contemplaba como antidoto de la peste, y los romanos bebían su jugo antes de los festejos pues, según decían, impedía emborracharse…
Existen numerosas especies y variedades de col, y entre las más corrientes se optará por las coles verdes o rojas, cuyas virtudes terapéuticas son más acusadas y resultan prácticas para el uso externo. Sin embargo, quien se beneficie de las virtudes de la col puede consumir todas sus variedades.
Constituyentes principales
La col contiene hierro, cobre, magnesio, clorofila, yodo, un poco de arsénico, vitaminas K y U, tiamina (vitamina B,), riboflavina (vitamina B2), ácido nicotínico (vitamina PP), caroteno,
 proteínas, lípidos y glúcidos en pequeña cantidad.

Indicaciones y modo de empleo
Elíjanse, si es posible, coles no tratadas con productos químicos; su aspecto es más basto, pero su digestión será más fácil y su acción más eficaz. Las coles de buena calidad permiten la eliminación de las toxinas acumuladas en el organismo; por tanto, resultan recomendables en numerosos casos, sobre todo en artritis y litiasis (cálculos) renales y en los embarazos, debido a su poder remineralizante.
Uso interno.

Si usted es de los que digieren mal las coles, hágalas cocer en dos aguas sucesivas, pero, a fin de beneficiarse íntegramente de todas sus propiedades, consúmalas preferentemente crudas.
La col verde (sobre todo el cogollo) es deliciosa en forma de ensalada. Finalmente cortada, preparada con aceite de oliva y con la adición de zumo de limón y sal marina, se toma como entremés en el almuerzo. En la cena, agregue hojuelas de col a su ensalada verde, a unas remolachas o incluso a su sopa. En este último caso, dispóngalas en su plato antes de echar en el mismo el líquido caliente.
Si prefiere comer la col verde cocida, rehogúela con un poco de aceite de oliva.
Además de estas recetas, recurra al jugo de col para las siguientes afecciones:
Fatiga: emplee con abundancia la col en su alimentación y beba cada mañana un cóctel a base de hojas de col. Para prepararlo, pase por la batidora: un limón, tres o cuatro zanahorias, un pellizco de perejil, unas hojas de col, una patata, media naranja y media manzana.
Gastritis, colitis: haga una cura de jugo de col al que se agregarán unas gotas de limón; se aconseja seguir estas curas bajo la vigilancia de un experto en estos métodos naturales, único que puede juzgar las dosis convenientes según el temperamento de cada uno.
Las proporciones pueden variar desde medio litro hasta un litro diario.
Tos, bronquitis: prepárese un jarabe a base de limón fresco, azúcar cande, rábano negro y jugo de col verde fresca, en partes iguales. Se raspan los rábanos sobre un cuenco, se espolvorean con azúcar cande y se ponen al baño María o sobre un radiador para disolver el azúcar.
Ya obtenido el jarabe, se pone en un lugar fresco y servirá para varios días. En cambio, será necesario preparar cada mañana un vaso de jugo de col (que no se conserva), que se beberá, mezclado con jarabe, en cuatro tomas (al levantarse, a media mañana, a media tarde, y al acostarse).
Jugo y jarabe sólo deben mezclarse en el último momento: un cuarto de jugo de col, una cucharadita de jarabe y unas gotas de zumo de limón; mezclar y beber.
Observación: Por ser fuerte este preparado, pregúntese a un experto en qué proporciones se ha de confeccionar el jarabe.
Uso externo. Se toman hojas grandes de col verde o de col roja despojadas de sus nerviaciones (las hojas pequeñas se reservan para uso interno), para confeccionar cataplasmas en los casos siguientes:
Abscesos, furúnculos: se lavan las hojas, se secan y se recortan para que puedan cubrir el absceso con un reborde adicional de más de tres centímetros. Sumérjase una de estas hojas en zumo de limón, escúrrase y apliqúese a la parte afectada. Se rocían las demás hojas con unas gotas de zumo de limón y se apilan con el lado empapado dirigido hacia la piel. Manténgase esta cataplasma con un vendaje, durante dos o tres horas. Repítase el proceso hasta haber extraído totalmente el pus, y entonces déjese secar el absceso al aire.
Arteritis y dolores en las piernas, debidos a mala circulación: para calmar los dolores lancinantes y crispantes, prepárese una decocción bastante concentrada de hojas de vid roja, en la que se maceran hojas de col (sin sus nerviaciones). Cúbranse las partes doloridas con tres capas de hojas, que se mantendrán en su lugar por medio de un vendaje no demasiado apretado. Para mayor comodidad, cabe utilizar un calcetín viejo, de lana o de algodón, al que se le habrán cortado talón y punta.
Quemaduras: se unta la quemadura con aceite de lirio y se le aplica inmediatamente una hoja de col verde, sin la nerviación; manténgase la hoja con una venda y repítase la operación tres veces por día, hasta que no quede rastro de la quemadura.
Enfriamiento muscular, neuralgia, reuma, gota, ciática: prepárese una cataplasma aplastando ligeramente unas hojas de col, empapadas con vinagre de cidra y jugo de ajo (una gota de zumo de ajo basta para tres hojas de col). Se calienta todo, ligeramente, al baño María o cerca de una fuente calorífera. Se unta la parte afectada con un poco de aceite de oliva, se aplica la cataplasma y se sujeta con una venda. Renuévese la operación dos veces al día y una tercera vez antes de acostarse.

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Enero 12, 2008

AJENJO

AJENJO

El ajenjo es una planta parecida a la artemisa, con la que puede llegar a confundirse. Crece al borde de los caminos, en los declives y en los lugares sin cultivar, formando espesas matas de hoja gris pálido.
Abunda en todas las regiones montañosas de tipo alpino.
Con el ajenjo se fabrica un licor sumamente tóxico para el sistema nervioso, y su uso inmoderado puede provocar un proceso degenerativo de los nervios.
Sus principales constituyentes
El ajenjo contiene una sustancia amarga—el tanino—, ácido málico y sacínico y, sobre todo, un aceite esencial muy tóxico.
Indicaciones y modo de empleo
El ajenjo posee virtudes estimulantes, estomacales, diuréticas, febrífugas y vermífugas

Uso interno.
Se utilizarán las hojas y las inflorescencias en infusión, en tintura o en extracto para favorecer la aparición de las reglas. Un herbolario o un fisioterapeuta indicarán las proporciones convenientes.
Uso externo
El ajenjo en decocción (50 grs de hojas por litro) desinfecta las heridas, puesto que es un poderoso antiséptico.
El jugo de las hojas de ajenjo, aplicado a la epidermis ahuyenta los mosquitos.
Observación
Las hojas secas constituyen un excelente producto natural contra las polillas.

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