
Beneficios de la carne: Consumir carne con moderación ayuda a mantener la salud.
Nos proporciona vitamina Bl2, necesaria para prevenir una serie de trastornos nerviosos que suelen afectar a los vegetarianos, cuyas dietas son pobres en esta vitamina.
El zinc que contiene la carne es el que nuestro organismo asimila con más facilidad. La carencia de zinc puede provocar trastornos visuales y la pérdida del gusto.
Trucos: Puesto que las carnes ya tienen suficiente grasa, no es necesario aumentar sus calorías con rebuscados guisos. Las aves quedan de lo más sabrosas asadas al horno con un chorlito de limón. Si les quitamos la piel después de cocinadas, obtendremos un plato bastante ligero. El cerdo no aumenta en nada sus calorías si lo cortamos en tiras finas y lo salteamos en sartén con vino blanco y caldo. La ternera y el buey a la plancha es como mejor permiten apreciar su sabor. ¿Y has probado ya el conejo a la parrilla?

Propiedades de la carne: La carne, tomada con moderación, posee grandes beneficios para la salud. El problema surge cuando se abusa de su consumo, como sucede en las sociedades más desarrolladas. Según los expertos en nutrición, bastaría con tomar dos raciones de unos 100 gr. a la semana para beneficiarnos de todas sus propiedades. Tres buenas razones para consumir carne son:
El hierro que contiene es el que más fácilmente asimila el organismo, mucho más que el de las lentejas o el de verduras como las espinacas. Y el hierro es fundamental para evitar la anemia y mantener el tono muscular.

Produccion de carne.
Proteínas de primera calidad son las que nos proporciona la carne, ya sea de ternera, cordero, cerdo, conejo, aves… Todas ellas poseen, además, un mineral imprescindible en nuestra dieta: el hierro. La mayor diferencia entre unas y otras es el contenido en grasa. La de cerdo y cordero son las más grasas, aunque depende mucho de los corles que se utilicen. Las de temerá y buey son más magras y la del conejo y algunas aves en especial el pavo y el avestruz son las más ligeras.

Cebolla propiedades: Al igual que las del ajo, son casi infinitas. Se considera buena para el corazón y reguladora del colesterol. Los últimos estudios realizados en la Universidad de Munich, Alemania, demuestran que la cebolla es beneficiosa para las personas que padecen alergias o las que padecen asma bronquial. Sus propiedades expectorantes y para tratar la tos en gripes y resfriados son conocidas desde la Antigüedad.
Trucos: En nuestro país se utiliza en multitud de platos y guisos. Asadas al horno y rellenas con los ingredientes que nos dicte nuestra imaginación, resultan deliciosas. Para fabricar un jarabe casero contra la tos, deja macerar en un litro de vino blanco durante quince días 150 gr. de cebolla rallada y 100 gr. de miel.

Cebolla.
Posee cantidades apreciables de calcio, hierro y vitaminas C y B. Carece de grasa y apenas tiene calorías, una cebolla de mediana sólo tiene 40.

Calabaza propiedades: El betacaroteno se considera una de las sustancias más eficaces que la madre naturaleza ha puesto en nuestras manos para prevenir el cáncer. Su alto contenido en fibra regula el tránsito intestinal, al tiempo que produce sensación de saciedad, por lo que está indicada para todos aquellos “comilones” que quieran controlar su peso.
Trucos: En España no es muy popular, y es una lástima, pues da un sabor inigualable a los purés de verduras. Si deseas ir un poco más allá e innovar un poquito, prueba a añadirla en los estofados de carne sustituyendo a las patatas o en tortilla, sustituyendo de nuevo a las patatas.

Planta calabaza.
Es rica en vitamina C, como casi todas las frutas y vegetales de color naranja intenso, y también en
betacaroteno vitaminadas A. Tiene mucha fibra y, por si fuera poco, es pobre en sodio, grasas y calorías. Unos 100 gramos contienen 48 calorías.

Bécol Propiedades: Se considera, ni más ni menos, la verdura número uno en la prevención de diversos tipos de cáncer. Un estudio realizado por la universidad de Nueva York entre mil personas demostró que aquellas que incluían el brécol en su dieta habitual corrían menos riesgo de padecer cáncer de colon, de mama y de próstata.
Trucos: Al comprarlo, hay que evitar el que tenga manchas amarillentas o esté blando, pues no estará fresco. Para que los niños de la casa, poco amantes del brécol, se lo coman sin protestar, lo mejor es incluirlo en los purés de verduras: pasará desapercibido pero sus beneficios se mantendrán intactos.

Brecol.
Es rico en calcio, potasio, caroteno, vitamina C una taza de brécol cocido cubre de sobra las necesidades diarias de vitamina de C de una persona y fibra. Y no tiene grasas ni apenas sodio.

Propiedades de avena: La fibra no sólo es buena para regular el tránsito intestinal. Estudios realizados con pacientes diabéticos demostraron que aquellos que tomaron cien gramos diarios de salvado de avena más o menos una taza de desayuno durante varias semanas no sólo necesitaron administrarse menos insulina sino que, como regalo inesperado, vieron que sus niveles de colesterol se reducían y adelgazaron un kilo y medio aproximadamente durante el tratamiento.
Trucos: El problema del salvado de avena es que tal como se comercializa resulta poco apetitoso. Una buena idea es sustituir en bollos, tartas o empanadas la mitad de la harina que indique la receta por el salvado de avena.

Avena.
Es rica en fibra, fibra y más fibra, algo de lo que andan muy necesitadas las dietas actuales del mundo occidental. Por las mañanas, dos cucharadas de salvado de avena, disueltas en yogur, zumo, leche o simplemente acompañadas de un buen vaso de agua, acaba con los problemas de estreñimiento. Además, apenas contiene grasas y sodio.

Propiedades del arroz integral : Su alto valor nutritivo lo convierte en alimento ideal para aquellas personas eme tienen un desgaste físico importante. De entre todos los cereales es el que se digiere más fácilmente, por lo que está indicado para quienes sufren problemas estomacales. Pero lo que lo convierte en un alimento ideal para la salud es su bajísimo contenido en sodio. Numerosos dietistas han comprobado que sus pacientes hipertensos mantenían a raya la presión arterial gracias a una dieta rica en arroz.
Trucos: El arroz integral necesita un tiempo de cocción superior al tradicional, entre 30 y 40 minutos, para que quede en su punto.